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Cómo quitar el chupete sin traumas es una etapa por la que pasan la mayoría de los padres y madres. El chupete es un accesorio que permite que los bebés se relajen, se calmen y concilien el sueño. Pensar en quitárselo, le quita este mismo sueño a muchas madres y padres. Puede que te hayan dicho cómo usar bien el chupete o puede que no y te estés torturando por ello.

A partir de los 2 años, se recomienda retirarlo para evitar problemas en el habla o en la formación de la boca y los dientes. Yo soy más partidaria de quitarlo poco a poco a partir de los dos años y terminar de facilitar el chupete alrededor de los 3 años. En cualquier caso, te presento unas pautas que te pueden ayudar:

Quitar el chupete poco a poco

¿Por qué quitar el chupete de repente? Si tu hijo no lo usa mucho será más fácil, obviamente. Pero si lo asocia a varios momentos durante el día, lo más idóneo para todos es retirar el chupete empezando por algunos de esos momentos. Por ejemplo, prescindir de él cuando salís a la calle o vais al parque. De este modo, será mucho menos traumático y más fácil tanto para tu hija o tu hijo como para ti.

El chupete solo con mamá

O con papá. Este punto está relacionado con el anterior. Los niños de pecho suelen consolarse con la teta de mamá. Esto significa que solo pueden usarla cuando está mamá. Si mamá no está, no hay teta.

Por tanto, ¿y si aplicamos esta máxima al chupete? En lugar de mamá podría ser papá u otra persona que pase mucho tiempo con el niño. La cuestión es limitar ese consuelo a una única persona siempre. Y si con el pecho es necesario estar pegado a mamá, con el chupete sería igual: solo te pongo con el chupete cuando estés conmigo. Es decir, si quieres jugar, te quitas el chupete. Si vas de paseo con otra persona, dejas el chupete. Si quieres chupete, tienes que estar conmigo.

Cómo quitar el chupete de manera respetuosa

Circulan otro tipo de consejos sobre cómo quitar el chupete que no pueden ser considerados respetuosos con tu hijo y contigo. Algunos de estos consejos son untar el chupete con algo picante o agrio, cortar la tetina de los chupetes, esconderlos y decir que han desaparecido, entre otros. Cuando hacemos esto, estamos traicionando la confianza de nuestros hijos.

También hay quiénes recomiendan premiar o halagar cuando nuestra hija o nuestro hijo no utilizan el chupete. Tu hijo o tu hija desea complacerte la mayor parte del tiempo, así que estará expectante ante tus halagos. Y no digamos si hay premios de por medio. Pero de este modo, no le estamos dando herramientas para sustituir ese chupete o para que por sí mismo desee dejarlo. Los enunciados tipo «muy bien, ya eres mayor, ya no tienes chupete» o «qué contenta estoy, no tienes chupete» no hacen más que continuar este modelo. Sin embargo, reconocerle el esfuerzo de dejar el chupete y los sentimientos que puede generarle ya es distinto: «¿has visto? ¡Has conseguido estar sin el chupete durante toda la tarde! Aunque sé que a veces lo has echado de menos».

Por eso recomiendo cualquier otro método de los que describo aquí. Cómo quitar el chupete de manera respetuosa implica decirles la verdad siempre a nuestros hijos y huir del chantaje.

Buscar sustitutos del chupete

El chupete ha sido el aliado hasta ahora de tu hijo o de tu hija para calmarse. Si se lo quitas, ¿por qué no darle otra herramienta que le ayude? Además, es poco probable pero puede pasar que, a falta de chupete, se chupe el dedo o coja algún otro mal hábito.

Los masajes o caricias a la hora de dormir pueden ser un buen sustituto del chupete. Incluso cuando se despierten en mitad de la noche, es más probable que funcionen. También leer cuentos antes de dormir.

Los abrazos son también grandes aliados a la hora de olvidar el chupete. Los abrazos calman a nuestro hijo de manera poderosa cuando se caen, se enfadan o están disgustados.

Sin embargo, debemos evitar otros objetos para sustituir al chupete, porque entonces estaremos pasando la dependencia del chupete a otro objeto. La comida tampoco es un buen sustituto: de este modo, lo único que hacemos es crear futuros adultos con problemas alimenticios y de peso.

Cuentos sobre dejar el chupete

Los cuentos ayudan a los niños a prever qué puede pasar en situaciones cotidianas y, por tanto, les dan seguridad. Así que se convierten en otro aliado a la hora de quitar el chupete.

Los cuentos los puedes escenificar tú con sus muñecos favoritos. Puede tratar acerca de que el muñeco tiene que dejar el chupete y de cómo puede hacerlo. En el cuento puedes meter qué sentirá el muñeco, qué problemas puede encontrar y explicar las herramientas que hemos visto. De este modo, tu hijo o tu hija sabrá que esperar acerca de esta etapa de cómo quitar el chupete.

También puedes encontrar en cualquier librería o biblioteca bastantes cuentos comerciales que hablan sobre niños y niñas que ya no llevan chupete.

Conclusiones sobre quitar el chupete

Está claro que cada circunstancia, cada familia y cada niña o niño son únicos. Como siempre, yo comparto la información. Luego tú, como madre o padre, decidirás qué consejos seguir, cuáles no o, incluso, puede que se te hayan ocurrido otras ideas gracias a esto. Si es así, te agradecería que las compartieras en los comentarios.

Recuerda que para cualquier otra duda que tengas puedo ayudarte: es tan fácil como que concertemos una cita un día online. Gracias por leer y si te ha gustado, comparte.

Referencias

Cómo usar bien el chupete: mihijonohabla.com

Uso y abuso del chupete: Sociedad Española de Odontopediatría

Imágenes:  Sharon McCutcheon en Unsplash

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