La alimentación complementaria es una nueva etapa del bebé tan importante y tan especial que nos llena de dudas, de miedos y de expectativas: ¿con qué alimento empezamos? ¿Se puede atragantar nuestro bebé si hacemos Baby Led Weaning (BLW) y le damos los alimentos enteros? ¿Cómo tiene que comer mi bebé a los 6 meses? ¿Y cómo tiene que comer mi bebé al año? ¿Qué pasa si le doy BLW pero también purés o papillas?

No es fácil y por eso internet está lleno de cursos, vídeos y páginas, y cada poco tiempo sale un libro nuevo que habla de la alimentación complementaria, normalmente refiriéndose al Baby Led Weaning.

Pero… ¿qué es la alimentación complementaria?

Nos dice la AEPED (Asociación Española de Pediatría) que es un proceso, un camino que empieza poco a poco. Empieza cuando el bebé toma de manera regular cualquier alimento que no sea leche materna o artificial. ¿Sabes qué incluye esto? Desde el agua a la pera pasando por cualquier otro tipo de alimento: carne, verdura, pescado, etc. Es decir, se ofrecen tanto sólidos como líquidos. Y como su propio nombre indica la alimentación complementaria complementa, valga la redundancia. Es decir, no sustituye de ningún modo a la leche materna o a la leche artificial, que deben continuar dándose a demanda.

El momento idóneo para empezar la alimentación complementaria es a los 6 meses si el bebé está con lactancia materna. En caso de lactancia artificial no hay acuerdo y se sigue manteniendo que puede ser entre los 4 y los 6 meses. Con los bebés prematuros habría que ajustar su edad y comprobar en qué nivel de madurez se encuentran.

Puedes optar por triturar los alimentos, por el Baby Led Weaning (BLW) o por el método BLISS, también conocido como BLW mixto. A parte de la edad del bebé, conviene que cumpla algunos requisitos:

requisitos alimentación complementaria¿Cómo aprenden a comer los bebés?

Los bebés aprenden a comer practicando, que parece una afirmación de Perogrullo pero no lo es. Esto significa por un lado que una parte se aprende, como la masticación. No nacemos sabiendo masticar sino que es algo a lo que llegamos después de haber probado muchas texturas diferentes en la comida. Y por otro lado implica que tenemos que darle a nuestro bebé la oportunidad de poder hacerlo. ¿Cómo va a aprender a masticar si siempre le alimentamos con comida triturada? Obviamente no tienes por qué presentarle un trozo de filete desde el primer momento pero no deberías tardar mucho en hacerlo.

¿Qué pasos siguen los bebés en la alimentación complementaria?

Podemos decir que existen una serie de metas clásicas que van alcanzando los bebés desde que comienzan la alimentación complementaria. Según su edad en meses podemos describirlos así:

Entre los 9 y los 12 meses

  • Tienden a morder el vaso cuando intentan beber de él o a sacar la lengua por debajo del borde.
  • Usa los dedos para comida sólida que se deshace fácilmente (soluble).
  • Mastica realizando movimientos solo hacia arriba y hacia abajo.

Entre los 12 y los 18 meses

  • Ya se alimenta sola o solo con cuchara.
  • Sostiene el vaso con las dos manos.
  • Puede tragar 4 o 5 veces seguidas en el vaso.
  • Sujeta e inclina el vaso.

Entre los 18 meses y los 2 años

  • Traga con los labios cerrados.
  • Prefiere comer él o ella solo, sin ayuda.
  • Mastica una amplia gama de alimentos.
  • Los movimientos de la lengua son más precisos.

Entre los 2 y los 3 años

  • Ya mueve la mandíbula en círculos al masticar.
  • Mastica con los labios cerrados.
  • Aumenta la gama de alimentos que come.
  • Se alimenta sola o solo utilizando ya el tenedor.

¿Por qué comen diferente los bebés de los adultos?

La respuesta rápida es porque no han comido antes y porque la estructura de su cara, lengua, mandíbula y el resto de los órganos que participan en la alimentación complementaria son diferentes. La respuesta elaborada pasa por ver qué logros van consiguiendo los bebés cuando mastican y tragan.

Para empezar los bebés y los niños pasan por una fase de hipersensibilidad, Esto significa que van notar de manera más intensa los sabores, la temperatura, los olores, los colores o las texturas de los alimentos. Seguro que ahora te explicas cómo es posible que tu hija o tu hijo encuentre un minúsculo trozo de pimiento en el arroz y le afecte tanto.

Los bebés comienzan a conseguir masticar como un adulto entre los 2 y los 4 años de edad. En ello influyen la aparición de los dientes, que la lengua disminuya de tamaño con respecto al tamaño de la boca, el cambio de postura de la cabeza, la maduración neuromuscular y, por supuesto, el cambio al comenzar la alimentación complementaria con comida entera.

Además, existen otro tipo de hitos en la alimentación complementaria de los que se habla poco o nada porque comenzaron el año pasado (2019) a estudiarse. ¿Por qué son importantes? Porque si se mantienen algunos de ellos después de la edad adecuada, significa que estamos haciendo algo mal. Y masticar y tragar (deglutir) con alguno de estos hábitos implica que nuestros dientes no estarán en la posición correcta aunque vayamos al dentista o incluso que suframos digestiones pesadas. Así que aquí te dejo una bonita imagen donde se describen los hitos del desarrollo en la alimentación complementaria. No solo para que observes a tu bebé sino para que te observes tú misma o tú mismo también.

Hitos alimentación complementaria

Vídeo sobre alimentación complementaria

Por si te has quedado con ganas de más, te dejo aquí  de manera gratuita esta ponencia tan completa que di de la mano de AEIPI:

Y si crees que tu hijo o tu hija puede necesitar ayuda o incluso tú mismo/a, no dudes en ponerte en contacto conmigo aquí.

Bibliografía

Gómez Fernández-Vegue, Marta (2018). Recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría sobre Alimentación Complementaria. AEPED.

González Pérez, Yanet, Santos Prieto, Dania, & Véliz Concepción, Olga Lidia. (2019). Patrón normal de maduración de la deglución. Medicentro Electrónica, 23(1), 26-36. Recuperado en 10 de octubre de 2020, de http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1029- 30432019000100005&lng=es&tlng=es.

PAHO/WHO. Guiding principles for complementary feeding for the breastfed child. Division of Health Promotion and Protection, Food and Nutrition Program. Washington: Pan American Health Organization/World Health Organization; 2003.

Imagen de portada: Henley Design Studio en Pexels

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