Tu bebé no come y te preocupa. Además tiene Síndrome de Down y no tienes muy claro cómo empezar la alimentación complementaria. Seguramente hayas oído hablar del Baby Led Weaning (BLW) o alimentación guiada por el bebé. Es indudable que este método ofrece múltiples ventajas frente a las papillas y purés tradicionales. Pero existen madres y padres que se preguntan «¿puedo hacer BLW con mi bebé con Síndrome de Down

Tu bebé no come: ventajas del Baby Led Weaning en tu bebé con Síndrome de Down

Cuando te preguntas si puedes hacer BLW con tu bebé con Síndrome de Down es porque seguramente hayas escuchado ventajas de este método sobre la alimentación tradicional basada en alimentos triturados. Con un niño/a con Síndrome de Down, las ventajas en este caso cobran mayor importancia:

No tienes que preparar comida específica

Está claro que primero debemos ofrecer cada nuevo alimento por separado para controlar las alergias alimentarias. Pero una vez pasada esta etapa, pueden comer lo mismo que los demás y, lo más importante, junto con los demás. Poder salir de casa sin tarros de papillas o purés es otra gran ventaja a tener en cuenta.

Reciben mayor estimulación sensorial

No es igual notar la misma textura de puré sea cual sea el alimento, que encontrar las diferencias de textura entre un alimento y otro, el sabor de cada alimento por separado, y la manera en que hay que manejar cada uno dentro de la boca. No es lo mismo notar la cuchara con el alimento dentro de la boca, que haber podido tocarlo y jugar con ello antes de decidir probarlo. Esto es especialmente importante en los niños con retos o dificultades sensoriales. De este modo, si tu bebé no come, evitamos más fácilmente el rechazo a comer: el bebé ha podido jugar con la comida primero, verla, olerla, explorarla, antes de metérsela a la boca.

Están implicados un mayor número de músculos en la alimentación

Solo por el hecho de tener que masticar, y mover la comida de un lado a otro con la lengua para triturarla, ya van a trabajar más la musculatura de mejillas, lengua y labios que si toman comida triturada. Los bebés con Síndrome de Down suelen presentar hipotonía (tono muscular bajo), así que les va a venir mucho mejor comenzar de este modo su relación con la alimentación complementaria.

Controlan la cantidad y el tipo de comida

Aunque a veces nos cueste y deseemos que se tomen «el último trocito», es mejor que sean son los propios bebés o niños los que dirijan su ingesta. De este modo, sabrán qué cantidad de comida deben llevarse a la boca para que sea manejable para ellos, sentirán la saciedad a su tiempo y demandarán los alimentos que necesiten. Este último punto es especialmente importante si tu bebé no come, siempre y cuando se les ofrezca de todos los tipos de alimento con frecuencia y se eviten los que son procesados con demasiada grasa o azúcares. Además, evita tensiones en la comida y contribuyen a que el bebé relacione la alimentación con momentos agradables. De nuevo, evitamos así un rechazo por comer.

Promovemos su autonomía

Enseguida querrán manejar los cubiertos, la cuchara y el tenedor principalmente. Mientras, utilizarán las manos pero… nos dejarán libres a los adultos para que nosotros también podamos comer mientras.

Promovemos su socialización

Con el Baby Led Weaning (BLW) no es necesario que ellos coman primero y nosotros después. Niños y adultos comemos juntos y participamos del momento social que supone compartir la comida.

Obviamente, el BLW también tiene sus desventajas: los bebés ensucian bastante hasta que aprenden y los atragantamientos si se sigue el BLW de manera estricta.

Cómo empezar el BLW con mi bebé con Síndrome de Down

Requisitos para comenzar el BLW con mi bebé con Síndrome de Down

mi bebé no come: alimentación y síndrome de down

Los requisitos para empezar el BLW según la Asociación Americana de Pediatría y la Asociación Española de Pediatría son:

Haber cumplido los 6 meses (cronológicos en un parto a término o en edad corregida). Si empezamos antes, corremos el riesgo de multiplicar las alergias alimentarias.

Mantenerse sentado. El bebé necesita estar estable para poder llevar manejar sus brazos y manos, coordinar la visión y las manos para llevarse la comida a la boca y/o jugar con ella, masticar moviendo el alimento de un lado a otro y tragar. También es importante que tenga los pies apoyados para darle mayor estabilidad aún. Mantenerse erguido es muy importante para evitar sustos con los atragantamientos.

Muestra interés por la comida. Compruebas que quiere tocar y/o llevarse a la boca lo que tienes tú o el resto de las personas de la mesa.

Ha desaparecido el reflejo de extrusión. Es el reflejo por el cual los bebés expulsan cualquier objeto extraño que se introduce en su boca.

Sabe negar o rechazar. Comprueba que tu bebé sabe retirar la cabeza o negarse de alguna manera cuando no quiere algo. Este punto es especialmente importante si tu bebé no come: obligar NUNCA es la solución.

Paciencia y respeto

Lo primero a considerar es que tu bebé con Síndrome de Down probablemente se canse antes de lo esperado al comer. En este caso, la solución pasa por ofrecerle comida más a menudo.

Además, tu bebé, como cualquier otro bebé, tendrá un horario y unas maneras caóticas de comer al principio: en un momento puede que coma algo y en otro puede que solo juegue con ello. Es por ello que el respeto es otro pilar fundamental del BLW, principalmente en niños con Síndrome de Down o si tu bebé no come. El respeto también conlleva no obligarle a comer lo que no quiere tanto en cantidad como en tipo de alimento. Eso sí, es necesario seguir ofreciéndole todos los grupos de alimentos.

Con este punto perseguimos también que la hora de la comida sea siempre una situación placentera tanto para tu bebé como para vosotros. Esto es fundamental.

Si te parece que no está comiendo, recuerda que la lactancia, tanto la natural como la artificial, siguen siendo la base fundamental de su alimentación durante su primer año de vida según la Organización Mundial de la Salud.

Qué alimentos introducir primero

Si le has dado lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses, las reservas de hierro de tu bebé estarán bajas. Por lo tanto, lo más recomendable es empezar por la carne. El hierro de la carne es hemo, es decir, fácilmente asimilable por nuestro cuerpo. Puedes empezar con cachitos pequeñitos de pollo cocido, aunque encontrarás muchas recetas en Facebook y en distintas webs.

Después, puedes guiarte por tus apetencias, las del bebé o las a de la Asociación Española de Pediatría.

¿Y si le cuesta masticar y se le escapa la comida?

Como hemos comentado, los niños con Síndrome de Down presentan hipotonía. Esto puede provocar que la comida se le escape, junto con una lengua grande (macroglosia) que no ayude a mantener el alimento o a moverlo. Si esto sucede, es conveniente consultar con un/a logopeda que trabaje terapia miofuncional. De este modo, estimulará la musculatura necesaria y enseñará al bebé poco a poco, sin estrés, a comer. Sin embargo, a pesar de la hipotonía y la macroglosia, no todos los bebés con Síndrome de Down presentan estas dificultades.

Otras veces esto puede darse porque no sienten cuándo se cae la comida o cuándo es demasiada cantidad para su boca. Esto, de nuevo, puede trabajarse junto con un/a logopeda.

¿Y si rechaza ciertas texturas y/o sabores?

No es solo que rechace texturas o sabores. Si observas que tu hijo/a prefiere tragar trozos enteros o, con más edad, guarda la comida en los bolsillos o se mete objetos a la boca, seguramente tenga un problema sensorial.

Por esto, de nuevo el BLW tiene ventajas en nuestro bebé con Síndrome de Down: le va a exponer a múltiples texturas y presentaciones de comida. De esto modo, evitaremos en mayor medida estos rechazos. También puedes utilizar alimentos de consistencia dura como cuchara para trabajar este aspecto. Por ejemplo, zanahoria, brócoli o apio.

Y, por supuesto, deja que se lleve distintos tipos de juguetes y cucharas a la boca. De este modo, él o ella irán asimilando las distintas sensaciones que proporciona cada textura y material.

Le ayudarán masajes en la cara y alrededor de la boca que podrá enseñarte un/a logopeda según el caso específico de tu hijo/a. Para establecer y trabajar el perfil sensorial de tu hijo/a conviene que contactes con un/a terapeuta ocupacional.

Conclusiones

Ante todo, lo más importante es prevenir y no perder de vista que tu bebé debe disfrutar los momentos de la comida. Por tanto, tú también, aunque lo de limpiar el rastro que deje te haga menos gracia.

También es fundamental que leas sobre este tema porque te va a ayudar a detectar y comprender algunos de los comportamientos de tu bebé. También recomiendo que al iniciar el BLW, sea con un bebé con Síndrome de Down o no, las madres y padres nos hagamos un curso de primeros auxilios para bebés. Merecen la pena y podemos estar un poco más tranquilas.

Y, por supuesto, evidentemente SÍ puedes hacer BLW con tu bebé con Síndrome de Down siempre que tengas en cuenta sus características.

Bibliografía

González Caballero, M. (2014). Guía de alimentación para personas con Síndrome de Down. Madrid: Ediciones Díaz de Santos.

Rapley, G. y Murkett, T. (2012). El niño ya come solo. Madrid, Medici.

Rosebush, R. (2017). Feeding Development in Down Syndrome. (2019). [PDF] British Columbia, Canada: Down Syndrome Resource Fundation. Disponible en: https://www.ndsccenter.org/wp-content/uploads/CDSS_breastfeeding_brochure.pdf [Acceso el 16 de junio de 2019].

Imágenes: Sara Méndez de Pixabay, Senior Airman Jimmie D. Pike de US Force.

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