Una de las primeras preocupaciones que solemos tener madres y padres es que nuestro hijo o nuestra hija no pronuncia la r, o la erre doble, para ser más exactos. Normalmente estamos bastante tiempo debatiéndonos en la duda hasta que, finalmente, alguien da la voz de alarma y decidimos llevarlo a una logopeda. Sin embargo, otras veces no tenemos a nadie a quién consultar. Al fin y al cabo, no pensamos que